El vidrio armado incorpora una malla metálica en su interior durante el proceso de laminado, creando una estructura de seguridad compuesta integrada. En caso de rotura, los fragmentos quedan firmemente sujetos por el alambre, evitando su dispersión, bloqueando las llamas y el humo a alta temperatura, y proporcionando resistencia básica contra robos y palancas. Se trata de un material de seguridad clásico para pasillos de evacuación de centros comerciales, pasillos escolares y compartimentos contra incendios, lo que permite ganar un tiempo valioso para la evacuación de los ocupantes en situaciones de emergencia. Ofrecemos mallas de alambre con patrones de tejido cuadrado, rombo, paralelo y aleatorio, que cumplen con las normas de seguridad y crean un efecto decorativo industrial vintage. El grosor del vidrio suele oscilar entre 6 mm y 8 mm, con dimensiones máximas de 2000 mm × 2440 mm.
Cumple estrictamente con las normas internacionales contra incendios GB 15763.1 y BS 476, y su resistencia al fuego alcanza los 60 minutos, con informes de pruebas completos. Gracias a que la malla viene preinstalada durante la producción, no se requieren barandillas secundarias ni capas laminadas en obra para su uso directo en paneles de visión de puertas cortafuegos y pequeñas claraboyas, lo que simplifica y agiliza la instalación. La malla no se oxida ni se desprende durante toda su vida útil, por lo que prácticamente no requiere mantenimiento ni reemplazo, con costes totales de uso muy inferiores a los de las soluciones de protección adaptadas: una opción económica y fiable para el vidrio de seguridad en edificios públicos.