El vidrio antibalas se fabrica con múltiples capas de vidrio flotado de alta calidad y capas intermedias de poliuretano o policarbonato, laminadas alternativamente a alta temperatura y presión. Esto crea una estructura protectora densa que absorbe la energía del impacto progresivamente para resistir disparos y explosiones continuas en diversos niveles de amenaza. Nuestra gama abarca todos los grados, desde el NIJ Nivel IIA hasta el Nivel IV y la norma EN 1063 BR1 a BR7, con espesores finales de 20 mm a 70 mm, y se puede personalizar para embajadas, bóvedas bancarias, joyerías de alta gama e instalaciones militares o policiales, según los niveles de amenaza específicos y la capacidad de carga del marco.
Todos los productos se someten a pruebas con munición real en laboratorios balísticos acreditados de terceros. Se incluyen informes completos de pruebas de impacto de bala, cálculos estructurales y planos de instalación con cada lote para su uso directo en licitaciones e inspecciones. La estructura compuesta mantiene una transmitancia de luz visible estable por encima del 70%, a la vez que ofrece una protección balística de primer nivel, garantizando que la seguridad no comprometa la amplitud del espacio. Para proyectos en el extranjero, proporcionamos embalaje reforzado y seguro logístico internacional para asegurar que el vidrio antibalas de alto valor llegue a salvo a la obra.